Guía para clínicas dentales

Legionella en el sillón dental: por qué la biocapa es el punto crítico

De toda la instalación de agua de una clínica dental, el sillón es el punto que más preocupa a la norma y a los inspectores. No es casualidad: por sus tubos circula agua tibia, en poca cantidad y con largas paradas, y sale pulverizada a pocos centímetros de la boca y la nariz del paciente. Esta guía explica cómo es ese circuito, qué es la biocapa que se forma dentro, qué bacterias se han encontrado en ella y cómo se controla.

Empresa inscrita en el ROESBA · ES-41-S-03876-A

Interior de un sillón dental con el circuito hidráulico que alimenta el instrumental
Por estos conductos finos y con agua parada se forma la biocapa.

Cómo es el circuito de agua de un sillón dental

El sillón tiene un circuito de agua propio que nace en la red de la clínica o en una botella independiente y se reparte a los distintos instrumentos:

Turbina y micromotor

refrigeran con un chorro de agua y aire mientras giran, y generan un aerosol muy fino.

Ultrasonidos

el detartraje trabaja con un caudal constante de agua que también se pulveriza.

Jeringa de aire y agua

lanza agua, aire o una mezcla de los dos.

Llenado del vaso y escupidera

el agua que el paciente se lleva a la boca y la que limpia la escupidera.

A esos elementos se suman, según el modelo, depósitos intermedios, el calderín que calienta el agua y el compresor que da el aire. La guía oficial para odontólogos de la Generalitat Valenciana considera que el circuito es único hasta el sistema que lo reparte al instrumental, y por eso trata cada sillón como un punto terminal de la instalación.

El Real Decreto 487/2022 nombra este circuito de forma expresa: en su Anexo I incluye los «sistemas de agua a presión en tratamientos dentales» entre las instalaciones que deben controlarse frente a la legionella.

Qué es la biocapa y por qué crece en el sillón

La biocapa es una película de bacterias que se pega a las superficies húmedas. La Junta de Andalucía la describe como la acumulación de lodos, materia orgánica, restos de corrosión y amebas que sirve de alimento a la legionella y que, además, dificulta la acción de los desinfectantes.

Los conductos del sillón dental son especialmente propensos a formarla:

  • Son tubos largos y de diámetro muy pequeño, con mucha superficie de pared para poca agua.
  • El caudal es bajo, así que el agua roza las paredes despacio.
  • Hay paradas frecuentes: entre pacientes, por la noche y los fines de semana.

A eso se añade la temperatura. Según la Junta, la legionella prolifera entre 25 y 45 ºC, y sobre todo entre 35 y 37 ºC; el agua de un circuito parado en una clínica de Sevilla en verano, o calentada para comodidad del paciente, puede estar dentro de ese margen.

Es importante saber que la biocapa no se ve ni se elimina solo con dejar correr el agua. La purga entre pacientes arrastra el agua parada, pero la película pegada a las paredes solo se controla con un tratamiento del circuito mantenido en el tiempo.

Qué bacterias se encuentran en el agua del sillón

En los circuitos de sillones que no se tratan es habitual encontrar cifras altas de bacterias comunes del agua. Tres de ellas pueden causar infecciones graves:

Legionella

la causante de la legionelosis, que se contagia al inhalar aerosoles con la bacteria y suele presentarse como una neumonía con fiebre alta.

Pseudomonas aeruginosa

una bacteria habitual en el agua que afecta sobre todo a personas con las defensas bajas.

Micobacterias no tuberculosas

bacterias ambientales que se han relacionado con infecciones tras tratamientos dentales.

Por eso el control del agua del sillón no es solo una exigencia de papeles: es una medida de seguridad para el paciente y para el propio equipo de la clínica, que respira esos aerosoles durante toda la jornada.

Casos documentados

La literatura médica recoge brotes de infección por micobacterias en niños atendidos en clínicas dentales, publicados en 2017 y 2021, e infecciones por micobacterias y por legionella tras endodoncias, extracciones de cordales y tratamientos generales. En esos casos el agua de las clínicas tenía niveles de bacterias muy altos y había fallos en el mantenimiento y el control de los equipos.

El caso más citado se publicó en la revista The Lancet en 2012: una mujer de 82 años murió en Italia de legionelosis, y la investigación relacionó la infección con el agua del equipo de la consulta dental a la que había acudido.

La norma técnica española recoge el mismo riesgo: la UNE 100030:2023 señala que varios informes han constatado la presencia de legionella en unidades dentales, una mayor prevalencia de anticuerpos frente a la bacteria en dentistas y personal de clínicas, y casos de legionelosis después de tratamientos dentales. Explica además que el agua pulverizada hacia la boca puede llegar a los pulmones por inhalación y también por aspiración desde la faringe.

En resumen, son casos poco frecuentes, pero graves, y casi siempre ligados a lo mismo: un circuito que no se trataba ni se controlaba.

Los puntos críticos del sillón

Un plan basado en la evaluación del riesgo (PSL) localiza los puntos donde el control puede fallar. Como ejemplo, la guía para odontólogos de la Generalitat Valenciana identifica estos puntos críticos en los sistemas de agua de tratamiento dental:

Punto crítico Por qué importa
Dosis insuficiente de desinfectante La biocapa sobrevive y la bacteria puede multiplicarse
Dosis o tiempo de contacto insuficiente del desinfectante en línea El tratamiento no llega a actuar en todo el circuito
Exceso de productos químicos Riesgo químico para el paciente y deterioro de los conductos
Calderín que no se puede limpiar Agua templada y parada en un punto inaccesible
Agua de condensación del compresor Agua que puede contaminar el circuito de aire

Cada clínica tiene además sus propios puntos débiles: un sillón que se usa poco, un gabinete cerrado, una botella que no se limpia o un tramo de tubería que quedó sin uso tras una reforma.

Por qué el aerosol es la clave

La legionella no se contagia por beber agua

se contagia al inhalar microgotas de agua contaminada. La Junta de Andalucía lo explica así: si en la instalación hay un mecanismo que produce aerosoles, las microgotas con la bacteria pueden quedar suspendidas en el aire y entrar por la respiración.

Por eso uno de los cuatro principios del artículo 7 del RD 487/2022 es minimizar la emisión de aerosoles, junto con evitar la suciedad y el estancamiento, controlar la temperatura y desinfectar, y aplicar medidas correctoras. En un gabinete dental el aerosol es inevitable: lo que se controla es que el agua que lo forma esté limpia.

Cómo se controla el agua del sillón

Nuestra recomendación como empresa (Fumigar Plagas Sevilla) es tratar los conductos con desinfectantes autorizados de forma regular y comprobar con mediciones y análisis que el tratamiento funciona. Los sistemas disponibles son:

  • Botellas o depósitos independientes combinados con un tratamiento químico, periódico o continuo.
  • Sistemas para un sillón o para toda la clínica que tratan el agua de entrada.
  • Combinaciones de los anteriores, con pastillas, cartuchos de liberación continua o tratamientos de choque.

En España, además, la desinfección debe hacerse con productos autorizados. El Ministerio de Sanidad indica que en una clínica dental pueden usarse desinfectantes de uso hospitalario del tipo de producto 2 registrados para ese uso, o los autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para uso hospitalario cuando la sustancia activa está en revisión.

Si un análisis no es correcto, la UNE 100030:2023 recomienda una desinfección de choque de todo el sistema y valorar la instalación de filtros antibacterianos; después hay que volver a analizar. Si un sillón sigue dando malos resultados con el tiempo, puede ser necesario cambiar los conductos u otros componentes del circuito. El RD 487/2022 obliga también a hacer un análisis de legionella entre 15 y 30 días después de cada limpieza y desinfección.

El día a día de este control, con la purga entre pacientes y los registros, lo explicamos en el protocolo de legionella para clínicas dentales.

Cómo trabajamos con los sillones de su clínica

Revisamos cada sillón y su forma de alimentación, identificamos los puntos críticos, hacemos la limpieza y desinfección de los circuitos con productos autorizados y su certificado según el Anexo X, coordinamos los análisis con laboratorio acreditado y dejamos el control de cada sillón escrito en el plan de la clínica.

Llámenos o escríbanos por WhatsApp con el número de sillones, su marca si la conoce y la localidad, y le daremos un presupuesto cerrado y sin compromiso. Más información en la página principal de Legionella Sevilla.

Preguntas frecuentes sobre el sillón dental

¿Puede haber legionella en el agua del sillón dental?

Sí. En los circuitos que no se tratan es habitual encontrar cifras altas de bacterias del agua, entre ellas la legionella, y el RD 487/2022 incluye expresamente los sistemas de agua a presión de los tratamientos dentales entre las instalaciones a controlar.

¿Qué es el biofilm del sillón dental?

Es una película de bacterias pegada a las paredes de los conductos. Crece porque los tubos son largos y finos, con poco caudal y muchas paradas, y protege a las bacterias de los desinfectantes.

¿Basta con purgar el agua entre pacientes?

No. La purga arrastra el agua parada, pero la biocapa solo se controla con un tratamiento regular del circuito con productos autorizados y con análisis que comprueben que funciona.

¿Ha muerto alguien por legionella de un sillón dental?

Sí, hay al menos un caso publicado: en 2012 la revista The Lancet describió la muerte por legionelosis de una mujer de 82 años en Italia relacionada con el agua del equipo de una consulta dental.

¿Cómo se sabe si el agua del sillón está bien?

Con las mediciones diarias de pH, temperatura y desinfectante, la turbidez semanal y los análisis trimestrales de legionella y aerobios, anotados en el libro de registro y control. Para la legionella, el plan fija las actuaciones según el recuento en UFC por litro.

¿Qué desinfectante se usa en los circuitos del sillón?

Según el Ministerio de Sanidad, desinfectantes de uso hospitalario del tipo de producto 2 registrados para ese uso, o los autorizados por la Agencia Española de Medicamentos para uso hospitalario, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante del sillón y del producto.

Fuentes oficiales

MÁ
Miguel Ángel González García, responsable técnico de Legionella Sevilla. Empresa inscrita en el ROESBA de la Junta de Andalucía con el número ES-41-S-03876-A. Revisado con el texto consolidado del BOE en octubre de 2026.